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Karla Pérez

P ocas expectativas de vida tienen los pacientes portadores del VIH y SIDA en Venezuela. La falta de 80% de los antirretrovirales en los hospitales del país ha hecho que cada día aumente el número de pacientes que están obligados a interrumpir el tratamiento médico. La difícil situación los ha vuelto víctimas de infecciones oportunistas, que en el peor de los casos pueden ocasionarles la muerte.

Más de 77. 000 personas se han visto afectadas a causa de la falta de 20 antirretrovirales de los 23 que antes estaban disponibles en Venezuela para tratar el Virus de Inmunodeficiencia Humano (VIH), de acuerdo con datos difundidos por el presidente de la Organización StopVIH, Jhonatan Rodríguez.

“Nos están matando lentamente. Las personas con VIH no pueden interrumpir la ingesta de medicamentos porque exponen su sistema inmunológico a que el virus se haga resistente a los fármacos. Si esto sucede, el medicamento ya no hace el efecto que tiene que hacer y el virus avanza más rápido, la persona se debilita y se expone a otras enfermedades”, explicó.

 

En Venezuela hay alrededor de 300.000 personas que han contraído el Virus del VIH y que están registradas en el Programa Nacional del VIH-SIDA del Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS), de las cuales 11.000 tienen entre 15 y 25 años de edad.

Aunque desde hace varios años el MPPS no emite el boletín epidemiológico sobre la cifras de personas fallecidas a causa de la infección, la fundación StopVIH asegura que según datos del organismo gubernamental en Venezuela nacen al menos 600 niños con VIH cada año y mueren alrededor de 2.161 personas diagnosticadas con SIDA en el mismo periodo de tiempo.

Desde hace 20 años, Eduardo Cubillan, portador del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), se ha educado sobre cómo salvar su vida ante los riesgos que la infección representa. Cuenta que aunque el gobierno ha sustituido de forma regular a los ministros de salud, estos no han hecho nada a favor del gremio de la salud.

Para él las quejas y protestas ante la falta de medicinas son un callejón sin salida, una forma de desgaste emocional que no vale la pena, pues asegura que el gobierno se hace de oídos sordos.


“Esto es una irresponsabilidad del ministerio. Tengo amigos que tienen tres meses sin tomar medicamentos porque el gobierno no los tiene. La calidad de vida en Venezuela es muy mala. Me siento indignado, en otras partes del mundo esto no sucede”, criticó.

 

La entrega de los antirretrovirales para los pacientes de VIH-SIDA debe hacerse una vez por mes, pero la falta de insumos ha hecho que, con algo de suerte, los portadores del virus reciban cada dos o tres meses una o dos de las cuatro o cinco medicinas que necesitan para el tratamiento.

Las muertes se intensifican

Durante lo que va de año, en Caracas, han muerto 23 portadores del virus en el Hospital Domingo Luciani, 28 en el Hospital Universitario de Caracas y 12 en el Hospital Doctor Miguel Pérez Carreño, en un periodo de 59 días, de entre 17 y 72 años de edad, todos de sexo masculino, según cifras de Mauricio Gutiérrez, fundador de la Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y a la Vida (Codevida).

“El sistema de salud del país está matando gente. Mientras las autoridades sanitarias no hagan lo posible por preservar la salud y la vida de los ciudadanos, tienen responsabilidad directa sobre lo que pase con ellos. El 8 de noviembre llegó al Hospital Vargas un lote de 100 medicamentos para 100 personas, en ese hospital están registradas 6.500 personas que reciben medicina. No distribuyen suficiente para todos porque no los hay”, agregó.

Gutiérrez se encarga de recorrer los hospitales de Caracas desde hace 22 años para intentar obtener los insumos y medicamentos que necesitan las personas hospitalizadas. Asegura que ha visto de cerca las penurias que padecen los pacientes, ha sido testigo de cómo a diario el virus avanza sin detenerse y degenera la salud de los menos favorecidos.

“En los hospitales no hay ni agua”, asegura. El silencio del gobierno ante un deficiente e incierto sistema de salud hace que las personas se mantengan en un estado constante de zozobra por no saber cómo actuar al no existir alternativas de sustitución de los medicamentos.

“Esto que estamos viendo es resultado de la corrupción gubernamental. En el país no hay Truvada, Complera, Norvir, Reyataz, Raltegravir, Efavirenz, Tenofovir, Intelence, Viraday, por decir algunos. Aceptar que hay crisis humanitaria haría que la opinión pública internacional dijera que el gobierno desatendió el tema de salud”, señaló.

El 23 de agosto del 2016 el Seniat decomisó una carga de medicamentos pertenecientes a la fundación Caritas de Venezuela que contenía 525 cajas de medicinas y 92 cajas de suplementos alimenticios. Gutiérrez afirmó que los dos cargamentos con medicinas todavía no han sido distribuidos por el Instituto Venezolano de Seguros Sociales a los hospitales.

Escasez de antirretrovirales inició hace nueve años

“Están por llegar” o "Vuelva la próxima semana" es la respuesta más frecuente del personal médico desde noviembre del año 2009 cuando empezaron a desaparecer los medicamentos. StopVIH asegura que desde 2013 y hasta la fecha no ha habido un solo mes en el que no se reporte escasez de medicinas. En ese año no se encontraron en el país 10 de los 23 fármacos.

En 2010 hubo siete meses seguidos en los que no hubo antirretrovirales. En 2011, aunque hubo protestas de la sociedad civil, la irregularidad no mejoró.

2014 ha sido uno de los años más alarmantes y angustiosos para los portadores de VIH-SIDA porque en un solo mes llegaron a faltar 16 medicamentos antirretrovirales y al mismo tiempo los reactivos para la realización de las pruebas de los pacientes.

En 2015 se profundizó la falta de los reactivos para las pruebas de cargas virales. Tampoco hay cómo diagnosticar a las personas con otras enfermedades como la tuberculosis.

De acuerdo con denuncias de los pacientes y la fundación StopVIH, el año pasado ante la falta de medicinas para los portadores del virus, el Ministerio de Salud decidió cambiar el tratamiento de los pacientes por falta de recursos. El organismo gubernamental indicó que los antirretrovirales Complera, Dolutegravir y Reyataz dejarían de ser suministrados a las personas infectadas en Venezuela, sin informar que pasaría con ellas.

Este año solamente llegaron al país tres de los 23 medicamentos. Desde enero hasta la fecha no ha habido un mes en el que no se registre escasez.

En la actualidad, cada vez es más difícil conseguir reactivos en los laboratorios. El presidente de StopVIH asegura que en el país no hay cómo realizar el test de resistencia, las pruebas de diagnóstico y las pruebas de control CD4 o carga viral.

Epidemia fuera de control por falta de campaña

Feliciano Reyna, presidente de la fundación Acción Solidaria, sostiene que al no haber campañas de concientización y prevención en el país, las probabilidades de que las personas que no son portadoras del virus se contagien han aumentado y las personas infectadas están cada vez más expuestas a ser discriminadas por la sociedad.

“Campaña no hay. Lo que hay son esfuerzos que se han sostenido por las organizaciones de distintas partes del país que siguen implementado charlas y talleres. Ese esfuerzo no se está haciendo en las dimensiones que hace falta porque, desafortunadamente, la radio y la televisión tienen los espacios institucionales con propagandas gubernamentales y no se habla sobre el tema”, expresó.

Al no existir campañas de intervención ni boletín epidemiológico, las personas desconocen qué está ocurriendo en el sector salud. La falta de campañas y herramientas ante la prevención del virus, impide a los médicos adelantarse a los problemas y diseñar estrategias para saber por qué sucede y cómo revertir la situación.

“En el caso del MPPS ellos hablan de 77.000 personas tomando medicamentos, pero no sabemos cuántas personas con VIH existen. En algún momento el ministerio indicó que podría haber entre 175.000 y 220.000 personas que no están registradas en el Programa Nacional de SIDA. ¿Dónde están estas personas que tiene el virus pero que no toman medicamentos?, ¿Qué está pasando con la salud de esas personas?, ¿Quién está controlando su salud?”, expresó Mauricio Gutiérrez, fundador de Codevida.