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Mala calidad del agua desata casos de escabiosis en Caracas

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Gabriela Morales @GABYESMORALES

Existen pocos datos actuales y oficiales en el país con respecto a distintas afecciones que sufren los venezolanos debido al deterioro de servicios de salubridad del Estado.

Sin embargo, expertos coinciden en que el deterioro de los servicios públicos como el del agua y su mala calidad en distintos sectores de la ciudad de Caracas, ha servido de alicientes en el aumento de repuntes de enfermedades relacionadas a la higiene personal, destacando la escabiosis como principal afección.

Coloquialmente conocida como sarna, la escabiosis ha sido considerada durante generaciones como la enfermedad “de la pobreza”. Esta generalización se debe a que tiende a presentarse en sectores de hacinamiento, en familias de núcleos o convivencia numerosa y donde las condiciones sanitarias no suelen cumplirse o ser las más favorables, sostuvieron fuentes médicas.

En el Anuario de morbilidad de 2011 se especifica que fueron notificados 57.326 casos, con una tasa de 195,8 por 100.000 habitantes. En 2012 no se detallan estos datos; para el informe de 2013 se expone la cifra de 83.655 personas infectadas y la tasa de incidencia en 277,4 por 100.000 habitantes, un aumento de 45,92% en comparación con 2011.

Félix Oletta, ex ministro de sanidad, indicó que estas fueron las últimas cifras que arrojó el Estado con respecto a esta problemática que especialistas señalan que forma parte de la salud pública.

El Servicio Autónomo Municipal de Salud de Baruta reportó en su Memoria y Cuenta de 2013 el registro de 226 casos de escabiosis atendidos en el Sector 12 de Salud, pero a estos informes tampoco les dieron continuidad en años posteriores.

 

Agua sucia como novedad

La escabiosis es una enfermedad producida por la infección de un ectoparásito en la piel conocido como ácaro. Este insecto de tamaño microscópico muerde a su portador, se inserta en su piel y pone sus huevos dentro de ella, lo que produce en la persona una fuerte picazón e irritación.

Ciudadanos suelen denunciar que los servicios de aseo cada día fallan con mayor frecuencia y en algunos sectores de la ciudad ni siquiera llegan, como en algunas zonas populares. A pesar de ello, la escabiosis no es una enfermedad exclusiva de esos lugares.

La doctora María Eugenia Landaeta, microbióloga del instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela, destaca que recientemente el agua se ha convertido en un nuevo factor para el contagio de este parásito. “Si bien se sabe que la falta de agua provoca el aumento de la insalubridad y por ende el de casos de sarna, el agua de mala calidad también está originando un resultado similar y el rápido empeoramiento de las heridas que provoca el ácaro”, asegura.

Detalló que el agua sucia y poco tratada funciona como vehículo de los huevos del parásito. En heridas superficiales ya abiertas, se puede instalar, eclosionar y provocar nuevas comunidades parasitarias que provoquen irritaciones en la piel.

A su vez, también se eleva la posibilidad de infección de heridas provocadas por la sarna, prolongando la afección, así como otras enfermedades, explicó Landaeta.

La doctora Valentina Ovalles, dermatóloga especializada del instituto de Medicina tropical de la UCV, señala que como medida preventiva ha sugerido a sus pacientes hervir el agua con que se bañan para evitar la dificultad de tratamiento en los afectados.


 

Ovalles agregó que el solo acto de limpiar el hogar u otros lugares con agua sucia, que en la mayoría de los casos sirve de vehículo para el ácaro, puede traer los huevos del insecto, su eclosión y su posterior contagio.

Una afección que no discrimina

Ovalles, experta en dermatología, destaca que actualmente y debido a lo desproporcionada que se ha vuelto la afección, la sarna no discrimina clase social, lugar de residencia o estado de salud. “Con sentarse en un banco público o tocar una barandilla en la calle podría ser suficiente para contagiarse del ácaro”, alertó.

La calidad del agua, si bien no es un actor único en el aumento de casos de los últimos años, sí parece tomar importancia con el transcurrir del tiempo. El Nacional Web reportó en febrero de este año en una jornada de salud realizada en Carapita, Caracas, que de 136 pacientes adultos evaluados, la mayoría padecía de sarna, debido a que en la zona llegaba agua de mala calidad y se presentaban fugas de aguas negras y blancas.

La doctora Valentina Ovalles reveló que actualmente en su consulta pública y privada se ha presentado una incidencia de entre cuatro a seis casos por semana, una cifra alarmante en comparación a años anteriores. “A Medicina Tropical vienen ciudadanos de toda la ciudad que por lo general no pueden costear una consulta privada. Sin embargo, en mi consulta privada también suelo ver casos de lo mismo, en zonas de la ciudad que no se caracterizarían en otras épocas por presentar casos de escabiosis”.

Contagiarse fuera de casa es un escenario común, advirtió la doctora Ovalles. “Los casos vienen en aumento desde hace tres años, presentando dos picos durante 2017 en abril y septiembre”. Sostiene la teoría de que en abril fue la sequía la que provocó un repunte. Y en septiembre lo fue el regreso de las vacaciones por el inicio de clases. “Muchos llegan de afuera aún sin presentar los síntomas y terminan contaminando su entorno”, agrega.

El Estudio de Carga Mundial de Morbilidad de la Organización Mundial de Salud (OMS) de 2015, realizado en 195 países (incluyendo a Venezuela) de 21 regiones del mundo, revela que los mayores casos de escabiosis se presentan en regiones tropicales como Latinoamérica, y que mayormente se presenta en niños y adultos mayores, edades en las que el sistema inmunológico es más vulnerable y no puede combatir las infecciones provocadas por el ácaro.

La doctora Ismery Cabello, presidenta de la Sociedad Venezolana de Dermatología, aclara que si bien el contagio más directo es el de piel contra piel, también se puede contraer el ácaro por medio de la vestimenta de otros, así como en lugares públicos. Situaciones cotidianas como andar en el metro o autobús pueden aumentar las posibilidades de contagio.

La dificultad de combatir la afección

Cabello indica que en la mayoría de los casos que son tratados a tiempo, lo peor que sucede es la pérdida del sueño e irritación de la piel. Sin embargo, una preocupación entre expertos es la sobreinfección bacteriana.

Esto se presenta cuando se desarrollan infecciones secundarias derivadas de los parásitos que transmite el ácaro. La doctora Valentina Ovalles detalla que en estos casos el uso de antibióticos es importante para combatir la afección. El Comité de Dermatología Pediátrica de la Sociedad Argentina de Pediatría especifica que en casos de sobreinfección bacteriana se pueden realizar fomentos con antisépticos y antibióticos tópicos (ácido fusídico o mupirocina) o antibióticos orales (cefalexina, eritromicina) de ser lesiones muy extensas.

Sin embargo, el panorama de escasez que tiñe al país ha dificultado la obtención de estas sustancias. Jesús Rojas, de 18 años de edad, ha sido otro de los tantos afectados por la escabiosis. Residenciado en Bello Monte, el joven cree haberse contagiado del ácaro en un viaje a casa de su abuela en el interior del país. Al regresar a casa de sus vacaciones poco tardó para verse afectado por los síntomas de la infección.

“Durante el día casi ni me molestaba. Pero en las noches me despertaba la picazón. Me costaba conciliar el sueño. Tardé tiempo en tratarme y desarrollé una dermatitis de contacto por falta de medicamentos”, detalló.

A pesar de haber asistido a consulta privada para que se le prescribiese tratamiento, reconoció que le costó conseguir los mismos en la ciudad. Una alternativa a la escasez es presentada por el Servicio de Elaboración y Dispensación de Fórmulas Magistrales de la facultad de Farmacia de la UCV. Allí se elaboran cremas de bases azufradas para niños, adultos y adolescentes para tratar la escabiosis. Se debe ir con el récipe al piso 2 de la facultad y hacer el requisito, el cual tardará un aproximado de dos días hábiles en prepararse.

Asimismo, intentar mantener un aseo adecuado dentro del hogar puede ayudar a tratar y prevenir el contagio de este parásito.

Las deficiencias del aseo

Jorge*, un joven de 22 años de edad residenciado en las Minas de Guaicoco de Petare, padeció hace cinco meses de escabiosis y explica que las condiciones de aseo son casi inexistentes en el sector donde vive y en su casa ahora hierven el agua para prevenir infecciones de la piel. “Cada vez que salimos de la urbanización, cada quien se lleva sus bolsas en las manos o en sus carros y luego los arrojamos a un depósito en la entrada de Guaicoco. Como es improvisado se termina acumulando una montaña, y a veces tardan más de 15 días sin recolectarla”, relata Jorge. *A petición de Jorge, su nombre fue cambiado en respeto a su privacidad.