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Las precarias condiciones de los pacientes psiquiátricos

Hospital Clínico Universitario en decadencia
13 Noviembre, 2017
Pacientes prolongan tratamientos por alarmante escasez de medicinas en Táchira
13 Noviembre, 2017
 
Michelle Hurtado |@Michechf

Los gritos y el llanto de los pacientes del Centro de Neuropsiquiatría "Dr. Jesús Mata de Gregorio", en Sebucán, eran cotidianos para los médicos y enfermeros del lugar. Con el tiempo la situación se agravó: ahora deben soportar golpes y ataques por falta de comida y medicinas.

Los pacientes llegan descompensados al centro y constantemente hay reingresos. Desde hace un tiempo no cuentan con personal de cocina, por lo que los alimentos que reciben los pacientes son enviados desde el Hospital Domingo Luciani.

Uno de estos pacientes afectados le pidió comida a un enfermero. Como aún no llegaban los alimentos, no tenían algo para ofrecerle, por lo que el paciente se alteró y agredió a uno de los doctores, generándole un hematoma en el ojo.

La mala alimentación que llevan los internos los pone más demacrados.


Un enfermero, que prefirió mantener su identidad en anonimato, explicó que en este centro no tienen tegretol, ni medicamentos para la convulsión. Tampoco cuentan con sinogan o lactacina. Agregó que los pacientes acuden a los hospitales por estas medicinas pero tampoco se consiguen.

Este centro de atención recibe 80 pacientes, que es la cantidad disponible de camas que poseen. Por falta de medicamentos y alteración por hambre han tenido que recurrir a métodos que estaban en desuso: amarrar a los pacientes de manos y pies. .

A ello se suma que hay poco personal en servicio debido a que algunos están de vacaciones y no hay suplentes porque no hay cómo pagarles. En consecuencia, están desasistidos y hay solo un hombre para 38 o 40 pacientes masculinos.

 

El IVSS tampoco se salva

Hay pacientes que tienen entre cuatro y cinco meses hospitalizados esperando un cupo en alguna clínica del Seguro Social. Sin embargo, con el problema de la alimentación muchas de estas clínicas han decidido cerrar o no admiten a más pacientes porque no tienen cómo mantenerlos.

El enfermero del lugar, que no quiso ser identificado por miedo a perder su empleo, dijo que están dando de alta a los pacientes porque ya no pueden atenderlos. “Se están sacando los pacientes a la calle, a la buena de Dios, porque no hay medicinas ni alimentos”./p>

Explicó que si hay cupo en el hospital los pacientes se dejan, si no hay, se mandan a otros hospitales para que reciban tratamiento.

Las camareras del hospital no cuentan con productos para hacer la limpieza. Limpian con agua sola o llevan productos de sus casas para poder realizar el aseo.


 

El presidente de la Sociedad Venezolana de Psiquiatría, Wadalberto Rodríguez, aseguró que la situación con respecto a la escasez de tratamientos para enfermedades o condiciones mentales en consulta está muy complicada porque desde hace unos cuatro años aproximadamente 60 medicamentos están desaparecidos.

Los especialistas solo cuentan con siete medicamentos para tratar todas las condiciones: dos antidepresivos, que se encuentran de forma alternada; dos tranquilizantes; un fármaco para tratar la crisis maniaca; un medicamento estabilizante de ánimo, para pacientes que sufren de trastorno bipolar y depresión crónica; uno para dormir y un antipsicótico.

Los médicos alegan que se ven obligados a tratar todas las patologías mentales con tratamientos que no curan la enfermedad, sino los síntomas. Los pacientes se encuentran en un vaivén cambiando constantemente los tratamientos y esto causa que aquellos que pudieran tener un buen pronóstico se vean afectados y tiendan a volverse crónicos.

“Las consecuencias son que como nos vemos limitados para curar la enfermedad desde el fondo, no curamos a los pacientes sino que tratamos sus síntomas y estos tienen una alta probabilidad de hacerse crónicos”, dijo Rodríguez.

Los medicamentos que tienen son:
  • Antidepresivos: Sertralina, paroxetina.
    • Tranquilizantes: Alprazolam y Clonazepam.
      • Antipsicótico: Risperidona.
        • Estabilizante de ánimo: Lamotrigina.
          • Para dormir: Zolpidem.

Psiquiatría de guerra

Los hospitales poseen mayor cantidad de medicamentos porque les surten más, pero no tienen mayor variedad de tratamientos: trabajan con los mismos siete. Por otro lado, tienen problemas con el personal porque los médicos están renunciando.

En el hospital Luis Ortega de Porlamar, donde antes contaban con siete psiquiatras en el área, ahora tienen un solo médico. Los especialistas se están yendo por la situación de escasez: falta de insumos y recursos; y por los salarios que les ofrecen.

Asimismo, como las asignaciones presupuestarias están cayendo, los hospitales no están admitiendo a más pacientes y no les alcanza el presupuesto para abastecer al hospital de comida y poder brindarle a los pacientes y un servicio de alimentación.

En el hospital Luis Ortega de Porlamar, donde antes contaban con siete psiquiatras en el área, ahora tienen un solo médico. Los especialistas se están yendo por la situación de escasez: falta de insumos y recursos; y por los salarios que les ofrecen.

“Los médicos estamos organizándonos con las redes sociales, usamos los medicamentos que le sobran a un paciente para otros, y hay gente que nos trae medicamentos del exterior: Colombia o España. Estamos haciendo psiquiatría de guerra solo con estos siete medicamentos”, sostuvo uno de los doctores que prefirió mantenerse en el anonimato.

Lamentó que como la patología psiquiátrica se está haciendo tan intensa en pacientes crónicos, aumenta el riesgo de suicidio a largo plazo. “Dentro de cuatro o cinco años, estos pacientes que no se pudieron curar y ahora son crónicos tendrán gran riesgo de suicidio”.

Por tanto, recomendó no dejar al paciente libre y que se busque siempre el consejo de un médico.