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El Algodonal: Un hospital a la deriva

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Daniela Borges @danielaborgesp

Con desesperación en su mirada y las manos temblorosas por los nervios, la madre de un paciente aguardaba la llegada del doctor en la sala de espera de El Algodonal. La meta es lograr remitir a su hijo de 11 años, con agua en los pulmones, a otro centro de salud.

Luego de 11 días de haber ingresado a su hijo al hospital, la incertidumbre aumentó al desconocer el actual estado de salud del niño.

“Estoy esperando a un médico para llevarlo a otro centro, porque se me va a morir aquí. A mi hijo lo entubaron y no sabemos nada, no sé si mejoró o empeoró. Nunca hablan de su diagnóstico”, expresó la mujer, quien pidió mantener el anonimato.

 

"A la deriva" fue la expresión que usó para describir la situación que están los pacientes y familiares en este centro hospitalario.

“Los enfermos están a la deriva y nosotros también, porque tenemos que parir los antibióticos y otras medicinas. Si no resolvemos, se mueren”.

El cementerio de equipos: Sala de rayos X

Los empleados de esta sala trabajan con un solo equipo, al que nombraron “el híbrido”, pues fue reconstruido con piezas de diferentes dispositivos.

“Este no es un equipo apto para trabajar, por esta razón solo podemos hacer rayos X de tórax. Esto es un cementerio de equipos”, detalló una de sus especialistas para El Nacional Web.

Las paredes del baño de esta sala están marcadas por las filtraciones que, poco a poco, devastaron la pintura. Las pocetas y lavamos no están aptas para el uso.

En medio del salón de rayos X se encuentra una pequeña habitación obscura, desde la que emana olor a vapor ácido que hace picar la garganta.

Este es el cuarto de revelado, donde se imprimen las placas. Su operador comentó que el sitio no tiene las condiciones para que se pueda trabajar.

“La sala está llena de gases, esto les provoca asma a los especialistas que no cuentan con tapabocas ni guantes”, espetó la enfermera mientras se cubría con ambas manos la boca y la nariz.

 

Al salir del área de rayos X, se topa con la edificación en la que se encuentran las habitaciones. El Algodonal fue diseñado para hospitalizar al menos a 300 personas. Sin embargo, hoy es un recinto abandonado con algunas colchonetas en el piso y cuartos que sirven como depósito de camillas y cunas obsoletas.

La cocina del hospital

A primera vista, la cocina del centro de salud parece estar en buenas condiciones, sin embargo, al adentrase se pude detallar que el filtro del agua potable no sirve, por lo que obliga a los trabajadores a usar agua de chorro.

La comida que se les suministra a los enfermos no incluye proteínas, aseguró la especialista. Además, contó que hace aproximadamente cuatro meses, sujetos robaron los alimentos que estaban guardados en la alacena del hospital.

“Estos hampones rompieron los vidrios de la ventana del depósito de alimentos y robaron pacas de harina pan, arroz, entre otros víveres para los pacientes”, expresó uno de los trabajadores del área de la cocina.

Los cocineros manifestaron alarmados que no le hacen mantenimiento al área, a pesar de haber remodelado hace poco, todo se está dañando rápido.

Las cavas de las neveras, además de estar prácticamente vacías, están dañadas. Solo trabajan con una.

“Desde septiembre no hay rastro de proteínas en el hospital, les están dando solo pasta a los pacientes. Cuando Mercal tomó el cargo de mandar la comida a los hospitales, dejaron de mandar leche, carne, pollo y huevos”, detalló una de las cocineras para El Nacional Web.

En el desayuno les ofrecen a los pacientes una arepa con vegetales o pasta. Las dietas son distintas para cada enfermo, dependiendo de la patología y de la carga calórica diaria que requieran.

Recursos Humanos vs la morgue

El área de recursos humanos fue trasladada al lado de la morgue del hospital. La guía comentó que el olor a cuerpos en descomposición es imposible de ocultar. Las neveras que deberían mantenerlos refrigerados no funcionan.

Solo arreglan las cavas para refrigerar cuando el olor a putrefacción no los deja trabajar”.

Hospitalización

Frayan Moreno, oriundo de los Valles del Tuy, llegó a El Algodonal con líquido en los pulmones por una bacteria.

“La atención ha sido buena, estuve de hospital en hospital toda una semana y no me atendieron. Viví ese trauma y ya mi enfermedad estaba crónica cuando alguien me dijo que viniera a este sitio porque habían especialistas en enfermedades respiratorias”, contó.

 

Moreno ya había gastado la póliza de su seguro en una. “Gasté casi dos millones de bolívares, cuando llegué me facilitaron los medicamentos, pero la gran mayoría de los antibióticos los tuvieron que buscar mis familiares fuera de Caracas”, dijo el hombre con actitud de desgano.

El paciente está a la espera del alta médica, pero los especialistas solo acuden una vez por semana para dar los diagnósticos.

“Mi proceso es lento, pero ya estoy a la espera de que me den de alta”, contó esperanzado.

Familiares de los pacientes en neumotórax declararon que hay negligencia médica en el hospital.

Juan Mujica, familiar de uno de los pacientes, dijo que la revista médica no se realiza diariamente.

“Hay enfermos que tienen más de una semana que no los visita el médico, no se conoce de la evolución, eso es importante”, apuntó Mujica quien lleva un mes esperando la salida de su familiar.

La enfermera comentó al final del recorrido: “Este recinto presenta fallas en seguridad, servicios básicos de agua y luz, falta de mantenimiento en los equipos y carece de alimentos apropiado para los pacientes. Por lo menos nos queda la esperanza de que funciona el equipo humano, los poco trabajadores que tiene este hospital”.